Consejos de limpieza para evitar la humedad en tu baño


La humedad es un problema habitual en los cuartos de baño, que, en muchas ocasiones, se puede llegar convertir en una complicación mayor, por lo que necesitamos corregirlo y prevenirlo. Con la condensación, las mamparas del baño tras las duchas, el vaho del espejo y los muebles y accesorios metálicos suelen estropearse, oxidarse e, incluso, convertirse en un foco de hongos. Ya hemos comentado en otras ocasiones cuál es el cuidado y mantenimiento de las mamparas para que éstas luzcan como elprimer día. Pero en esta ocasión vamos a hablar sobre cómo evitar las humedades en el baño en general.


Claves para hacer más eficaz la limpieza de vuestros baños:

1. Revisar las filtraciones. En muchas ocasiones, el problema de la humedad aparece por alguna gotera o pequeña filtración de agua, por lo que debes revisar muy bien el baño y, en caso de que encuentres alguna, avisar a un especialista para que cierre e impermeabilice toda la estancia.

2. Rejilla para la condensación de aire. Otras muchas veces, la humedad la trae la condensación que se produce cuando nos duchamos. En este caso, si tenemos una ventana, solo hay que abrirla bien 10 minutos cada día. Si, por el contrario, no hay ventilación en el baño, puedes instalar una rejilla que permita canalizar y ventilar la estancia y acabar con ese aire condensado que puede estropear las paredes, el techo y el mobiliario. En este sentido, existen extractores eléctricos que renuevan el aire o, incluso, puedes solucionar el problema con un simple ventilador encendido durante unos cuantos minutos.

3. Duchas rápidas. A todos nos encanta disfrutar de un buen baño caliente de vez en cuando, pero, de forma habitual, intenta darte duchas rápidas para crear menor condensación.

4. Calefactor en el baño. Te ayuda a evitar la condensación gracias a la ráfaga de calor que emite mientras está encendido. Para ello, debes alejarlo del agua y de las gotas que pueden caerle para prevenir posibles accidentes.

5. Doble acristalamiento. Con unos cristales de suficiente grosor y calidad, conseguirás un completo aislamiento térmico respecto a la temperatura del exterior. De esta forma, no se producirá un gran contraste de temperatura, que es el culpable, en muchas ocasiones, de la condensación.

6. Láminas antimoho. Actualmente, hay, en el mercado, multitud de artículos que te ayudan a combatir los efectos de la condensación en el baño. Entre estos, se encuentran las llamadas láminas antimoho, que se adhieren de forma manual y muy sencilla al espejo y te ayudan a eliminar este problema. Además, resultan muy económicas y eficaces.

En definitiva, intenta ventilar lo máximo posible el baño cada vez que te duches o utilices el agua caliente y también seca las paredes, los inodoros y los muebles cuando se humedezcan. Con estos sencillos consejos y otros que podrás encontrar en este post y en este otro, tu baño lucirá limpio y seco por más tiempo.