Baños de vino: sumérgete en las propiedades antioxidantes de la uva

Los baños de vino son la última sensación en los centros de belleza y spas. Como expertos en mamparas de baño, además de valorar la comodidad y la calidad de este espacio para poder disfrutarlo, también sabemos lo importante que es el cuidado de la piel para nuestro bienestar y nuestro confort.

Por eso hoy te traemos la experiencia sensorial de moda: los baños de vino, también conocidos como vinoterapia. Este ritual tiene grandes beneficios para nuestra piel. A continuación, vamos a enumerar algunos de ellos.

Aire BCN Ancient Baths

¿Cómo se realiza un baño de vino?

El vino ha pasado de la mesa al baño. Todos sabemos lo beneficioso que es para el organismo tomarse una copa de vino al día. Pues bien, esas mismas características beneficiosas para nuestro organismo lo son para nuestra piel y nuestro bienestar espiritual.

Un tratamiento completo con vino incluye una exfoliación de toda la piel del cuerpo. De esta manera limpiaremos la piel muerta y la dejaremos lista para el momento del masaje y posterior envoltura. Así conseguiremos que las beneficiosas propiedades del vino penetren en las capas exteriores de nuestra piel de manera óptima.

Los polifenoles presentes en los vinos son los encargados de mejorar el aspecto de nuestra piel, por lo que todos los caldos sirven para este propósito. Lo que sí es verdad es que algunos son mejores que otros. Algunas de las variedades más utilizadas son: Rioja, Merlot, Chianti, Sauvignon o Lambrusco.

El profesional encargado de realizar el tratamiento valorará qué vino elegir según sean las necesidades de tu piel.

Beneficios de los baños de vino

 

La uva con la que se hace el vino tiene unas excelentes propiedades antioxidantes en la piel. A ello se unen los efectos purificantes del organismo y una mayor tonificación de la piel.

Los antioxidantes que se encuentran en el vino son capaces de neutralizar los efectos negativos de los radicales libres en la piel. Estos son los culpables del deterioro y oxidación de la piel, es decir, del envejecimiento celular.

Entre los beneficios del tratamiento con baños de vino también encontramos una mayor tonificación de los músculos. De hecho, los amantes de esta terapia reconocen que con este tratamiento se tonifican de manera visible los músculos de los brazos y también afirman que se produce una notable sensación de firmeza en los senos.

También hay que destacar los beneficios para el organismo del masaje que se realiza en este tipo de tratamientos. No es necesario decir que los masajes reducen la tensión muscular y tienen efectos más que relajantes en todo el cuerpo.

En resumen, si quieres purificar y limpiar la piel de tu cuerpo no dudes es realizar un baño de vino. Será una experiencia relajante e inolvidable y conseguirás estimular la circulación sanguínea, reafirmar tus glúteos y reducir el abdomen. ¡Pruébalo!