5 consejos para ahorrar agua en la ducha

  • Los españoles gastan una media de 140 litros de agua al día, y España se sitúa en 5ª posición del ranking de países con mayor consumo.

  • Darse un baño en la una bañera puede llegar a consumir entre 200-350 litros de agua, mientras que una ducha de 10 minutos reduce el gasto en 100-150 litros.

     



Con el verano y el aumento de las temperaturas, darse una ducha o un baño es una de las opciones preferidas para refrescarse en el hogar y así hacer más llevadera la estación más calurosa. La bañera y la ducha lideran el ranking de consumo de agua dentro de casa, como destaca la Fundación Aquae.

Los últimos datos presentados en el informe Europe’s water in figures realizado por EurEau, indican que los españoles consumieron en 2016 una media de 140 litros de agua diarios, una cifra que sitúa a España en quinta posición en el ranking de los países europeos con más consumo de agua. Por ello, en Duscholux damos unos consejos para ahorrar agua en la ducha.

  1. Evitar darse un baño y optar por una ducha. Es el paso más importante para el ahorro de agua. Darse un baño puede llegar a consumir entre 200 y 350 litros, una cifra muy por encima del consumo medio de un español. Optar por una ducha, en vez de un baño, puede suponer un ahorro de 100 y 150 litros de agua.
  2. Cerrar el agua para enjabonarse. Este gesto permite un ahorro de aproximadamente 30 litros de agua. Cerrar el grifo al enjabonarse el pelo o el cuerpo contribuye al ahorro del consumo de agua y también de electricidad.
  3. Reducir el tiempo en la ducha. El tiempo aproximado dedicado a la ducha es de 10 minutos. Según la OMS, ducharse debería reducirse a tan sólo 5 minutos para conseguir un gasto sostenible de agua sin superar los 95 litros.
  4. Instalar un rociador en la alcachofa de la ducha. Permite reducir el consumo de agua, ya que hace una distribución uniforme y permite reducir su consumo. Hay muchas opciones: desde las más simples que solo ofrecen un modo de salida de agua hasta las que ofrecen varias modalidades.
  5. Organizar la agenda diaria. Según datos de la OMS, el 10% de los españoles se ducha dos o más veces al día, por lo que el consumo de agua se duplica o triplica. Este dato se podría reducir con una buena planificación diaria sobre la actividad a realizar y así se evitarían duchas innecesarias y, sobre todo, reduciría el gasto de agua.

Color, todo un mundo de posibilidades en el baño

El baño es una estancia de la casa muy importante. El color en los baños, en sus paredes y accesorios, puede influir en nuestro humor e incluso en nuestras funciones metabólicas. Por eso merece la pena lograr un ambiente que nos relaje y que dé sensación de frescura, limpieza y orden.



Según nuestro carácter y nuestro gusto, podemos hacer de nuestro baño un lugar rústico, lujoso, minimalista... Sí, básicamente gracias al color que elijamos.

Grandes ideas de color para el baño

 

El elegante gris


Los tonos grises y neutros están muy de moda. El gris antracita destila lujo y resulta muy relajante. Con las paredes oscuras, resaltan las piezas blancas y muy modernas.

Un clásico en blanco y negro


Un baño en blanco y negro es un acierto indudable. Da un aire algo retro muy atractivo. Debe predominar el blanco, que resulta ideal en madera. El negro es muy apropiado para los detalles y para el suelo, en pavimentos estampados o con motivos geométricos.



Verde ecológico y vital


Unas paredes predominantemente verdes sugieren naturaleza, ecología, frescura. Además, el verde es muy relajante y combina muy bien con piezas de madera y de inspiración vintage, y también con piezas minimalistas y modernas.

Piedra y tierra


Los tonos de la piedra y el color tierra, en sus múltiples matices, funcionan de manera excelente porque son elegantes y toleran muy bien el atrevimiento en los accesorios. Toques de colores vivos y hasta inesperados les sientan bien: verdes, naranjas, amarillos...

Azul como el mar


Si queremos dar un toque marinero al baño, el azul es nuestro color. El azul intenso es acogedor y fresco. Lo mejor es combinarlo con el blanco, para que el cuarto no quede apagado y para continuar con ese ambiente costero.




Azul como el cielo


Cuando el cuarto de baño es pequeño, pero queremos darle un toque original, podemos decantarnos por el azul claro. Este tono transmite tranquilidad e intimidad. Resulta muy adecuado combinarlo con el blanco y la madera.

Blanco inmaculado


El color más puro es ideal para los cuartos de baño pequeños o con poca luz natural. La apuesta del blanco para paredes y azulejos, amén de las puertas y ventana, si la hay, es apropiada también para los que gustan del minimalismo. Combina muy bien con un suelo de madera y con accesorios de metal y textil de colores neutros.

El color en los baños nos ofrece un amplio abanico de posibilidades, con resultados sencillamente espectaculares. Cada tono creará un ambiente distinto, que fomentaremos con la adecuada elección de los elementos accesorios: muebles y piezas sanitarias, toallas y alfombrilla, etc.

Los detalles son los que realzarán nuestra opción. Así, una grifería tremendamente vanguardista o, por el contrario, de aire retro o una mampara de buena calidad lo redondearán y conseguirán la sensación buscada.

Contra el calor, ¿ducha de agua fría o caliente?



Cuando llega el verano y aprieta el calor, el cuerpo pide aire acondicionado, una bebida muy fresquita con mucho hielo y refrescarse con una buena ducha. Pero para quedarse a gusto y no obtener el efecto contrario al que queremos ¿es mejor el agua fría, caliente o templada? 


¿A qué temperatura debes ducharte en la temporada de calor?


Aunque pueda parecer una tontería y, además, muy evidente, no todas las personas saben cuál es la temperatura ideal para ducharse. Esta es una de las decisiones más importantes cada verano.

Agua fría


En el cuerpo tenemos termorreceptores que, como su propio nombre indica, se encargan de informar a nuestro cerebro de las temperaturas extremas, sea frío o calor, que pueden poner en peligro nuestra vida. Con esta información se emite una orden para evitar que la temperatura corporal suba o baje. Es decir, si hace calor sudamos y si hace frío tiritamos.

Una vez que conocemos ésto, ¿ducharte con agua fría es una buena idea? Parece que no. El agua fría activará el mecanismo opuesto al que buscamos en este momento. Sí que es cierto que en un principio el agua fría te proporcionará un cierto alivio inicial, aunque a la larga tu cuerpo no hará otra cosa que generar más calor.

Agua caliente


Cuando se tiene mucho calor, el agua caliente no es algo que estés deseando. A no ser que sepas que en una situación de estas características el organismo activa los mecanismos necesarios para que pierdas temperatura de la forma más rápida posible. Uno de ellos es llevar la sangre a la superficie de la piel. De esta forma. al salir de la ducha tu cuerpo continuará luchando para conseguir disminuir su temperatura corporal, por lo que tampoco es la mejor opción contra el calor.



Agua tibia


Algunas investigaciones no abogan ni por el agua muy caliente ni por la muy fría, sino que dicen que lo mejor que puedes hacer para mantenerte fresco es evitar los extremos. Ésto es sobre todo útil para descansar en verano. 

El ritmo circadiano está regulado tanto por la luz como por la temperatura. Es decir, cuando anochece y baja la temperatura el cuerpo sabe que es la hora de parar y repararse. Esto en verano es muy complicado, sobre todo porque en algunas zonas la temperatura no baja lo suficiente. En estos casos, una ducha templada puede ser perfecta para que el cuerpo se caliente lo suficiente como para que al entrar en una habitación con una temperatura más baja, disminuya automáticamente la temperatura corporal.

Es la mejor forma de conciliar el sueño en verano.

Para concluir


Aunque pueda resultarte contradictorio utilizar agua caliente (no en extremo) en verano para sentirte fresco, el beneficio es mucho mayor que hacerlo con agua fría.