Entrevista en La Xarxa a Ulrich Korten, director comercial de Duscholux


 

Revalorizar un piso o una casa pasa en muchas ocasiones por las reformas. La puesta a punto del baño puede incrementar el precio de venta entre un 15% y un 17%.

 

Hoy en La Xarxa hablamos sobre un sector de actividad muy activo, como es el de las reformas del hogar, con Ulrich Korten, director comercial de Duscholux. 


¿Una revalorización del 15 al 17% no es mucho solo por la reforma de una estancia del hogar? 
Lo que es el baño y la cocina son partes muy importantes. Las reformas como la pintura, el suelo o las puertas también son muy importantes pero hay ciertas zonas que son primordiales: La cocina, porque pasamos mucho rato en ella y el baño, que es una zona de mucha intimidad.

¿Hemos de tener el piso a punto sólo por qué pensemos en una hipotética venta?
En primer lugar, se debería de actualizar para conseguir la revalorización del piso. Esto nos permitiría una venta más fácil, ya que cuando entramos en un piso y vemos un baño y una cocina nuevas, la sensación es mucho mejor y más efectiva.

¿Cada cuanto tenemos que pensar en hacer una reforma al baño o en la cocina? ¿Hay un tiempo para amortizar las estancias de la casa? 
No está estipulado, depende del uso. No es lo mismo una familia de ocho personas que un soltero. Evidentemente, el uso y el gasto es menor si se utiliza menos, entendemos que cada 10 años se debería hacer una reforma total de cocina y baño, ya que también el diseño varía mucho.

¿Han cambiado tanto las cosas? ¿Cuál es el factor que realmente nos sorprenderá al hacer una reforma? 
Sí que cambia. Actualmente se buscan diseños más minimalistas, se eliminan perfilerías, las puertas, las paredes, etc. Es muy importante el tema de la seguridad y del uso. Antiguamente, la bañera tenía un valor, actualmente la gente quiere ducha.

¿Dice que una casa que tiene bañeras, le resta puntos? 
Sí, si hacemos autoanálisis veríamos que nosotros en el 90% de los casos nos duchamos, y lo que buscamos es un acceso fácil y rápido.

Es cuestión de diseño, de comodidad, y también que las tecnologías avanzan, lo primero que nos dice, es que las bañeras, fuera. ¿Podemos encontrar estas cifras de beneficio? 
El ahorro de energía es muy elevado. Una ducha necesita una cuarta parte del agua que es necesaria en la bañera. En el caso del ahorro de energía general si cerramos la ducha con una mampara mantenemos una temperatura interna y no necesitamos calefacción y el ahorro es muy elevado. Actualmente, con los grifos hay aireadores que hacen que ahorremos hasta un 50% de agua.

Vivimos en un país donde las obras nuevas están muy buen vistas, en cambio, las reformas no tanto. Ustedes deben luchar con la idea que la obra nueva las cosas son mejores?
En nuestro caso cubrimos obra nueva como reforma, la sensación es que lo nuevo es mejor. Creemos que es lo contrario, ya que una reforma puede adaptar el piso a nuestros gustos, mientras que una obra nueva, ya está hecha.

Hemos pasado unos años muy duros, el sector de la construcción lo pasó mal con la crisis, y se apuntaba a la reforma como salida natural y efectiva para poner las casas al día, tenerlas actualizadas. ¿El sector de las reformas ha salido de esta situación?
La sensación la hemos tenido desde hace muchos años. Los que trabajamos en este sector sabemos que la reforma ha tenido un pasado, tiene un presente y tiene mucho futuro. Cada vez es más complicado hacer obras nuevas y la reforma tiene salida. En los último 10 años, la reforma ha sido la industria que ha tirado el sector de la construcción adelante.

¿Se ha profesionalizado? 
Mucho, pero aún queda trabajo para hacer.

¿Hay mucho intrusismo? 
Sí, y tenemos una preparación mucho más grande de la que teníamos en el pasado, la perspectiva en países europeos, los albañiles tienen FP de cinco años, aquí, aún nos falta mucha profesionalización.

¿Dentro de poco habrá la posibilidad de tener hechas las reformas en tan sólo unas horas? 
Todo esto ya existe. Hay posibilidades de hacer reforma en 48 o 72 horas. El problema es encontrar profesionales que sepan hacerlo bien, por eso, poco a poco hemos de ir preparando a estos profesionales. En la actualidad, nos encontramos con productos bien preparados.

Profesionalización, conocimiento… Su sector es potente. 
La mitad de la gente que se dedica a la construcción se enfoca a las reformas. Después de la burbuja, muchos profesionales tuvieron que reubicarse para seguir adelante.