Claves para iluminar el baño de tu casa

¿Cuántos de los que estáis leyendo este post tenéis un baño con una iluminación como la de las siguientes fotos?

  

Pocos o ninguno, ¿verdad? No es habitual que un baño tenga una diáfana iluminación natural pero sin embargo es un espacio de aseo personal en el que la luz es un elemento clave. 

La base de la iluminación en un baño es la luz de techo o luz central que debe iluminar de forma general toda la estancia y que debe ser clara. Pero, así como en una habitación puede ser suficiente, en el baño hay otro elemento clave: la luz del espejo. 

La luz de techo crea sombras en la cara que a la hora del aseo personal pueden jugarnos una mala pasada. Por eso, la iluminación del espejo es la clave para que tu baño esté bien iluminado. Como consejo, con una luz más cálida siempre te verás mejor cara que con un fluorescente o una luz muy blanca. Y siempre se sale a la calle de mejor humor si se ve uno mejor cara, ¿o no?

Así pues, conocido el tono, repasemos ahora los tipos de iluminación que se pueden añadir al espejo, empezando por la iluminación directa. Unas lámparas colgantes son una solución muy original para iluminar un espejo.


También unos ojos de buey son una buena solución para iluminar las zonas más oscuras de la cara.



La luz puede ser directa, como en el caso de estas dos primeras opciones que señalábamos o puedes optar por la iluminación indirecta, como en la siguiente foto. De esta forma, la iluminación es mucho más suave.


La tercera opción es optar por combinar ambos tipos de luz, directa e indirecta, combinando también los tipos de iluminación: lámpara de techo, fluorescente, ojos de buey...





Sea cual sea la forma escogida, ¡seguro que la iluminación de tu baño es ideal para salir por la mañana de casa con buena cara!