¿Cómo bañar a mi perro en el cuarto de baño?


Bañar a tu perro en el cuarto de baño puede ser una buena alternativa si quieres ahorrarte unos euros y estás dispuesto a emplear algo de tu tiempo en el cuidado de tu mascota. Con un poco de práctica, algo de paciencia y algunos trucos podrás mantener la higiene de tu perro al día de manera fácil y económica.

Cosas a tener en cuenta antes del baño


En primer lugar, no debes olvidar que todas las mascotas tienen una piel con un pH diferente al de los humanos. Por este motivo, es mejor que utilices productos específicos para perros a la hora del aseo. En la actualidad, existen multitud de jabones, colonias y colutorios pensados para ellos. Puedes encontrar hasta productos de aseo para cada tipo de pelo, raza e incluso color.

También debes tener en cuenta que la higiene de las mascotas es distinta de la de los humanos, por lo que los baños deben espaciarse de acuerdo a la raza de tu perro. Lo habitual que pasen entre uno y dos meses entre baños, aunque si tienes dudas es recomendable que consultes al veterinario. A parte del baño, asegúrate que limpias sus oídos con regularidad y que cepillas el pelo tan a menudo como necesite (a diario si es largo y semanalmente si es de pelo corto).


Cómo cuidar de la higiene de las mascotas


Si has intentado bañar a tu perro sin tener ninguna experiencia, te habrás dado cuenta que puede que no sea una tarea sencilla. A los cánidos no suele gustarles el agua, por lo que es posible que intenten escaparse a toda costa. Si tienes mamapara de baño resultará más cómodo que con una bañera, donde pueden resbalarse.

A continuación, te damos algunos consejos para que el próximo baño sea un éxito:

1.- Procura que la temperatura del agua no sea demasiado alta. Además de tener un pH distinto, los perros sienten la temperatura de manera diferente, por lo que el agua estará demasiado caliente para ellos antes de que te des cuenta. El agua tibia ya será más que suficiente para ellos.

2.- Si quieres evitar que tu perro se sacuda constantemente, deja para lo último mojarle la cabeza. Prueba a lavar a tu perro por partes. Empieza por las patas traseras, sigue con el lomo y termina con las patas delanteras y la cabeza. Verás como deja de sacudirse cada pocos segundos.


3.- No te olvides de limpiar dentro de sus oídos con una gasa para evitar infecciones.

4. Tanto si tu perro tiene el pelo corto como si lo tiene largo, aparte de secarlo bien con una toalla es conveniente terminar con el secador, sobre todo en las épocas en las que hace frío. 

Como puedes ver, con un poco de paciencia y dedicación puedes convertir el cuarto de baño de tu casa en el spa canino perfecto, donde bañar a tu perro ahorrándote tiempo y dinero en el mantenimiento de su cuidado personal ¿A qué esperas para probar nuestros consejos?

5 accesorios para dotar de un plus de confort a tu baño




El cuarto de baño es una de las estancias de tu vivienda en la que mayor tiempo pasas. En ella te dedicas, además de a asearte, a regalarte cuidados diarios de belleza. Es como un templo en el que rendir tributo a tu imagen personal.

También es el espacio en el que tienes la oportunidad de relajarte tras un largo día de trabajo. ¿Cuántas veces has llenado la bañera al llegar a casa y te has olvidado del estrés entre velas y sales aromáticas? Ahora piensa en cómo disfrutar de estos y otros muchos momentos especiales con la incorporación de cinco sencillos elementos.

Comodidad, confort y disfrute para ti


Si estás a punto de reformar esta estancia tan importante de tu casa o de realizar algunas mejoras en ella, puedes aprovechar para incorporar una serie de accesorios de baño. Son lo último en confortabilidad. Te los presentamos:

1. Ducha monomando con termostato


Se encarga de mezclar el agua fría y caliente para disponer de una temperatura determinada. Esta se mantendrá constante mientras permaneces en la ducha. Si además se incorpora una alcachofa efecto lluvia, seguro que ponerte bajo ella será una experiencia de la que querrás disfrutar a diario. No es para menos.


2. Toallero eléctrico


Es el elemento ideal para los fríos días de invierno. Imagínate envolviéndote en una toalla caliente cuando acabas de bañarte. Es la sensación más placentera. Puro confort. Instálalo junto a la mampara de baño. No podrás resistirte. Además, se puede aprovechar su altura para prescindir de colocar un radiador ya que este realizará su función.


3. Espejo con luz


Maquillarte y prepararte será más sencillo dotando a tu cuarto de baño de un espejo a la medida provisto de luz, preferiblemente led por su bajo consumo. La iluminación no puede faltar cuando te arreglas cada mañana ante esa superficie que a partir de ahora reflejará tu mejor cara. Además, contribuirá a crear un ambiente especial, más acogedor que nunca.

4. Tapa de inodoro con amortiguación


Olvídate de su caída y de ese sonido seco. Una tapa de inodoro con amortiguación se traducirá en una caída ralentizada, suave y tan silenciosa que te olvidarás de ella. Encontrarás modelos fabricados en materiales de primera calidad.

5. Retenedor de cabellos para desagüe


Lo podrás instalar fácilmente en el sumidero de la ducha para que los cabellos y otros residuos queden atrapados y no se produzcan los temidos atascos de tuberías. En el mercado encontrarás actualmente una gran variedad de modelos, todos eficaces y muy prácticos. Un sencillo gesto te ahorrará problemas. Haz la prueba.

Incorpora estos complementos a tu cuarto de baño y comprueba cómo simplifican tu vida y la dotan de instantes confortables. Cuando los pruebes, ya no podrás renunciar a ellos.

Beneficios de la fangoterapia


  

Si quieres poner en práctica terapias que resulten positivas para tu salud, te vamos a aportar una información interesante acerca de la fangoterapia. A continuación, te explicamos en qué consiste y por qué va a suponer un beneficio para tu salud física y mental. Presta atención. 


¿En qué consiste la fangoterapia?


Como su propio nombre indica, se trata de una terapia basada en la aplicación de fango sobre la piel. A grandes rasgos, se trata de aprovechar las propiedades minerales (como el magnesio, calcio, potasio...), que proporciona cada tipo de barro para el cuidado de la piel.

Estas técnicas saludables ya se utilizaban hace miles de años. Por ejemplo, en el Antiguo Egipto. Pero hoy en día estos métodos han sido recuperados, mejorados y utilizados tanto por parte de la fisioterapia como de la cosmética. Sus formulaciones a base de aceites esenciales, aceites vegetales, algas y extractos de plantas naturales, aumentan las propiedades de las acillas.

Hay distintas las maneras de aplicar el barro sobre tu piel. Entre ellas, destacamos los baños de barro, los masajes o las mascarillas. Si quieres que los efectos se hagan sentir, tendrás que esperar a que el barro se seque, lo que le llevará entre 30 y 45 minutos.

Los beneficios de los baños de barro para el cuidado de la piel



Los minerales que contienen las distintas clases de fangos, como los arcillosos, contribuyen a la relajación, por lo que están muy indicados para quienes padecen trastornos nerviosos, como los propios del estrés, e insomnio. Asimismo, ayudan a destensar determinadas neuralgias.



Si tienes molestias como las que producen las heridas leves, el acné, las llagas o las picaduras, recurrir a las terapias que emplean el barro hará que puedas aprovechar sus efectos bactericidas, purificantes ,antisépticos y antiinflamatorios.

Los barros utilizados en la fangoterapia cuenta con propiedades antiseborreicas y astringentes que limpian los poros y también regula el pH de tu piel. Esto hace que este tipo de tratamientos se utilicen como complemento de otros estéticos para rejuvenecer y tonificar el rostro e, incluso, para mejorar el aspecto de algunas manchas.

Por último, los masajes con barro pueden ser de gran utilidad para combatir la celulitis y descargar las piernas cansadas, ya que remineralizan, exfolian y hacen más fluida la circulación sanguínea.

Fangoterapia en casa


Aunque es un poco más laborioso que en un spa, también podemos hacer nuestro tratamiento de fangoterapia en el cuarto de baño de casa. Con la piel bien limpia, mejor si es tras una buena ducha que abra los poros, aplicamos por zonas los productos adquiridos en establecimientos especializados, evitando las zonas delicadas, como ojos y mucosas. Dejamos secar el tratamiento y posteriormente aclaramos con agua tibia.
 
En definitiva, aprovecha este tratamiento para sentirte mejor por dentro y por fuera.