Cosas que no debes guardar nunca en el cuarto de baño y no lo sabías

El cuarto de baño no es el mejor lugar para que guardes según qué cosas. La humedad o los cambios de temperatura son frecuentes y pueden acabar con muchos objetos. Si quieres descubrir algunos, no dejes de leer.



1. Medicamentos


Los fármacos pueden ser realmente sensibles, por lo que el baño no es el mejor lugar donde guardarlos. Si eres de los que cuentan con un botiquín en este espacio de la casa, plantéate ponerlo en otra estancia de la casa. La humedad y los cambios de temperatura pueden hacer que se vuelvan ineficaces o que caduquen antes. ¡Mucho cuidado!

2. Objetos metálicos


La oxidación es el verdadero enemigo de muchos metales. Literalmente se desintegran, así que, el baño no es el mejor lugar para mantenerlos secos. Bisutería, móviles o incluso las maquinillas de afeitar no deben permanecer en el baño o se resentirán por la humedad reinante. ¿Sabías que el cuarto de baño es el lugar más húmedo de un hogar?

3. Libros y revistas


Es muy probable que más de una vez hayas olvidado el libro que estabas leyendo en el baño y, cuando volviste a buscarlo, estaba deformado. La humedad deteriora el papel, por lo que tampoco es el mejor lugar para las revistas. No solo puede hacer que pierdan la tinta o que las páginas se hinchen, al final acabarán siendo colonias de hongos. Si eres un bibliófilo auténtico, los libros a la estantería.


4. Maquillaje y perfumes


Es muy común dejar el maquillaje y el perfume en algún armario del baño. La opción de guardarlo ahí puede parecer muy buena, pero no lo es tanto. El ambiente húmedo y los vaivenes de la temperatura harán que pierdan facultades. Con el tiempo, el perfume se oxida y varía su aroma, y tambien acabarás por maquillarte con colores que han perdido su intensidad. Si buscas tenerlos al alcance y siempre perfectos, mejor que permanezcan en el tocador de la habitación o en el vestidor.

5. Toallas


Puede parecer ilógico que las toallas no se puedan guardar en algún mueble del cuarto del baño. ¡Es de lo más común! Sin embargo, si no están bien aisladas y están expuestas a la humedad no estás más que fomentando un buen y robusto cultivo bacteriano, que aprovecha la humedad que retienen las toallas para medrar. Lo mejor que puedes hacer es ventilar bien el baño o secar las toallas tras cada uso, pero guardarlas en otro lugar.



6. Cepillo de dientes


No es que no se pueda guardar en el cuarto de baño, pero no es aconsejable dejarlo expuesto en el lavamanos o en un vaso. Muchos estudios han desmostrado que más de la mitad de los cepillos de dientes que están al aire en el baño contienen restos fecales y bacterias debido a salpicaduras y a la humedad constante. Lo mejor es dejarlo en algín estuche para cepillos de dientes o guardarlo en un armario que quede bien cerrado.

El cuarto de baño no es un almacén


Como has podido ver, la humedad y los cambios de temperatura afectan a muchos objetos que seguro están en tu baño ahora mismo. Desde las toallas limpias hasta los medicamentos deben permanecer alejados. ¿Los motivos? Por un lado cuidas tu salud y, por otro, evitas que estos objetos acaben estropeados por las condiciones del baño.

Baños "black", modernos y sofisticados



El color negro está de moda en el interiorismo, a pesar de ser uno de los colores más complicados para ser los absolutos protagonistas de la decoración. Las tonalidades más oscuras eliminan la luz y pueden dar la sensación óptica de empequeñecer el espacio. No obstante, también ofrecen acabados elegantes y sofisticados. Entonces, ¿de qué forma podemos incluir este color en la paleta de nuestro hogar?

Prácticamente cualquier habitación de tu casa puede llevar colores negros: desde dormitorios hasta la cocina, pasando por el salón. Aún así, si hay una estancia en la que realmente destaca esta tonalidad es en el cuarto de baño.

El negro total en el baño


Si tienes la suerte de tener un baño de grandes dimensiones puedes usar el negro a tu antojo. La opción más habitual es utilizarlo en revestimientos y en los suelos utilizando y combinando porcelanatos o cerámicas de color negro.

Si esta opción no te convence, puedes optar por seleccionar la bañera, los perfiles de la mampara, el plato de ducha u otros muebles de este cuarto en acabado oscuro. Las cerámicas negras, así como el mármol o los azulejos en estas tonalidades crean superficies lisas, fáciles de limpiar y muy modernas.



En cambio, cuando nos encontramos con un cuarto de baño más bien pequeño es especialmente importante tener en cuenta la luz. Para ello será mejor que dejes las superficies más amplias en tonos claros, que reflejan los rayos de sol y dan sensación de amplitud a la estancia.

La clave será, entonces, poner en negro los detalles del baño. Los apliques, tiradores y pomos, así como elementos decorativos pequeños (jarrones, cestas para productos, etcétera), serán los protagonistas de la estancia. Escógelos en tonos oscuros para seguir esta tendencia de forma más discreta.

Combinando un baño en tonalidades oscuras


Una vez hayas decidido qué elementos del cuarto de baño vas a colocar en negro, es igualmente importante combinar el resto de la estancia con ellos. La mejor forma de introducir este tono tan especial en cualquier habitación es seguir el estilo nórdico.

El estilo nórdico o escandinavo consiste en crear espacios minimalistas en tonos neutros. De esta forma se consigue un ambiente elegante, relajante y discreto. Por ello será muy importante que combines el negro con tonos como el blanco, los grises o los marrones, especialmente las tonalidades más claras como el beige.



Otra clave de dicho estilo es la sobriedad. Así pues, evita recargar la decoración del baño y conseguirás un acabado muy limpio, donde el negro tendrá espacio de sobra para destacar.

Siguiendo algunas de estas directrices conseguirás un baño muy elegante, chic y moderno. Escoge con cuidado cuáles serán los elementos decorativos que irán en negro y plantea bien la paleta de colores para un resultado espectacular.

Pintura de azulejos, una opción sencilla para dar un aire nuevo a tu baño

Hoy hablamos de la pintura de azulejos, de su fácil aplicación sobre las superficies cerámicas y de la comodidad que aportan a la hora de dar un lavado de cara a nuestro cuarto de baño.

 


Muchas veces pensamos en cómo podemos renovar estancias de nuestra vivienda sin realizar grandes inversiones o meternos en obras que lo pongan todo patas arriba. En el caso del baño, es muy habitual la presencia de alicatados antiguos si el piso no es de nueva construcción. Como propietario, puede que te hayas planteado hacer algún cambio al respecto, pero tirar todo el azulejo anterior para colocar uno nuevo con un diseño más moderno es un proceso tedioso y poco económico.

Pintura de azulejos para renovar tu baño


Puede que no hayas reparado en que aplicar una capa de pintura específica puede resolver tus problemas en poco tiempo y con un presupuesto realmente reducido. De esta forma, darás a la estancia un aire renovado y aspecto realmente agradable.

Las pinturas que se aplican sobre baldosa de gres y similares pueden ser de varios tipos, en función de los componentes que aporten o de la naturaleza de la base de su esmalte.



En función de su esmalte


Las que tienen base de aceite, conocidas también como esmaltes sintéticos, suelen conferir a la superficie un acabado más brillante. Se diluyen en aguarrás o disolvente y suelen ser muy resistentes. Ideales para aplicar en cocinas y baños, también pueden servir para puertas o muebles de madera.

Los esmaltes con base de agua se conocen como acrílicos y son fácilmente lavables, aunque ofrecen menos resistencia ante golpes y rascaduras y, por tanto, son menos recomendables para su aplicación en aseos.

En función de sus componentes


Las pinturas específicas de azulejo pueden presentarse con dos componentes: catalizador y esmalte. Son muy resistentes y dejan la superficie con una textura satinada muy agradable.

Las de un solo componente son más fáciles de aplicar, pero no ofrecen las mismas garantías en cuanto a durabilidad que las anteriores.

¿Qué pasos tengo que seguir para pintar los azulejos de mi baño?


Lo primero es limpiar la superficie donde vas a aplicar la pintura. Debe estar seca y desengrasada para agarrarla mejor. Puedes hacerlo con agua y jabón en los azulejos, y utilizar acetona y un cepillo fino para las juntas, para evitar las impurezas que tengan acumuladas.

Lo siguiente será aplicar las capas necesarias utilizando rodillo sintético a ser posible, utilizando pincel o brocha fina para los detalles. Por último, puedes aplicar un protector superadas las 48h y, una vez seco, ya puedes usar el cuarto de baño con normalidad.

Para conseguir el efecto completo de remodelación del baño, además de la pintura de azulejos puedes renovar tu mampara de ducha, añadir pavimentos vinílicos o cambiar también la grifería o algún sanitario.