¿Cada cuánto hay que lavar la ropa de casa?

Hay quienes lavan cada semana, otros cada quince días o cuando se ensucian. No existe unanimidad en cuanto a las veces que hay que mudar o lavar la ropa y textiles del hogar. Por raro que nos parezca, incluso hay quienes nunca cambian la ropa de las almohadas. Sencillamente se nos pasa por alto la importancia de mantener una buena higiene en el hogar, lo cual exige ineludiblemente tener limpìas la ropa de los cuartos de baño y la ropa de casa en general.

Desde la organización del hogar Maeve´s Method, nos aclaran cuándo hay que cambiar la ropa de los baños y nos dan consejos de limpieza sobre nuestros textiles.


La higiene mata bacterias y reduce el riesgo de enfermedades

Maeve Richmond, fundadora de la empresa de organización del hogar Maeve’s Method, explica que cuanto más en contacto esté una prenda con la comida o con la piel, más frecuentemente debe lavarse. Hay elementos como las almohadas y sus fundas que suelen ser las eternas olvidadas cuando vamos a cambiar la ropa de cama y poner la lavadora. Deben lavarse como mínimo una vez a la semana, ya que la cama se convierte en un foco donde se acumulan células muertas, sudor, pelos, restos de maquillaje...

Pero hay más, porque también es posible que llenemos la cama, sin saberlo, de otras sustancias que son susceptibles de provocar problemas de salud, como son el polen, los hongos o la caspa de los animales, en especial si tenemos mascotas, y las partículas de suciedad general. Lo más peligroso es que todas estas sustancias traen consigo bacterias.

Por lo general, la ropa de cama habría que cambiarla cada semana o cada quince días. Pero en determinadas circunstancias, como por ejemplo en verano o cuando estamos enfermos, conviene cambiarlas mucho más a menudo.


En cuanto a la ropa de baño, la necesidad de cambiarla aumenta, puesto que cada 2 o 3 usos, una toalla ya huele mal y coge mucha humedad, en especial las toallas de mano que son utilizadas varias veces al día y hasta por varias personas.

Otro consejo importante es que cada persona tenga su propia toalla para no hacer un uso común y así evitar la proliferación de gérmenes.

La alfombrilla del baño y las mamparas de baño deben ser limpiadas cada semana o cada quince días, porque cada vez que las usamos quedan humedecidas.

En el caso de los trapos de cocina, la frecuencia de lavado habitual debería ser semanal. Están en contacto con humedad y con suciedad de todo tipo, cuando se trata del textil que más en contacto tiene con los alimentos.

En cuanto a cortinas, edredones y almohadas, pueden lavarse solo 2 veces al año.