Los 5 elementos olvidados al comprar una mampara de baño

  • Con la adquisición de una mampara, el cliente debe tener en cuenta toda una serie de factores que le garantizarán un buen funcionamiento. 

  • El vidrio debe soportar temperaturas de hasta 720ºC 

     



Una mampara se convierte en un elemento más de decoración de un baño, a parte de ser un producto que aporta seguridad a las personas. El vidrio y el aluminio constituyen los componentes visuales más importantes y que llaman más la atención del comprador. Pero, además de la estética, la mampara debe cumplir con unas funciones técnicas, que en la mayoría de veces no se tienen en cuenta y se convierten en fundamentales para su buen funcionamiento y durabilidad. En Duscholux hemos elaborado una lista de los principales elementos que se deben tener en cuenta a la hora de adquirir una mampara de baño:

  • Normativas: la EN 14428:2016 es la norma reguladora que especifica los requisitos relativos a las mamparas de uso oméstico. Esta legislación establece que el producto, cuando está instalado de acuerdo a las instrucciones del fabricante, ofrece unas prestaciones satisfactorias cuando se emplea para su uso previsto.
  • Estanquidad: es una de las funciones principales de una mampara de baño. Por ello, debe adaptarse a las medidas correctas del plato de ducha o de la bañera para evitar que se filtre agua por las juntas, provocando daños en el producto y sin garantizar la seguridad.
  • Durabilidad: antes de su compra, el consumidor debe tener en cuenta los ciclos de apertura y cierre del producto ya que, con un buen mantenimiento y uso correcto, se puede alargar la vida útil hasta los 35.000 ciclos (unos 2 años de uso diario en una familia de 4 personas).
  • Materiales: su calidad se convierte en el elemento clave para conseguir la máxima durabilidad. El vidrio y el aluminio son los materiales con más protagonismo en la mampara, además de la silicona y los embellecedores. Para asegurar un uso óptimo, se recomienda que el vidrio pueda soportar un calentamiento de 720ºC y un enfriamiento brusco en sus dos caras. El aluminio, que se usa especialmente en la perfilería, debe ser anodizado, para garantizar una mayor resistencia y durabilidad.
  • Limpieza: aunque caiga agua y jabón en la mampara en cada uso, la limpieza y cuidado diario es muy importante. Por eso, existen productos específicos, como FeelNet 3D, un tratamiento antical para proteger el vidrio ante salpicaduras desarrollado por Duscholux. A la hora de la limpieza se deben evitar productos corrosivos que dañen y envejezcan prematuramente la mampara.