Platos de ducha, ¿qué deben tener para ser seguros?



En el baño, uno de los elementos más seguros debe ser el plato de la ducha. Si este elemento no cumple ciertas condiciones, podemos sufrir caídas u otros percances. Así, a la hora de elegir el mejor y más seguro debemos saber en qué fijarnos antes de realizar la compra. En esta entrada sabrás qué debe poseer para ser perfecto.


El material, la clave de la seguridad


El material en el que está elaborado el plato es de suma importancia. Si este no nos garantiza el agarre de los pies, no merecerá la pena, ya que podemos sufrir algún resbalón o caída. Esta es la primera característica en la que debemos fijarnos. Los de piedra natural y de resina son los que mejor agarre ofrecen, así como facilidad de acceso.

Son las opciones que necesitan una mayor inversión, pero garantizan que no caeremos con facilidad. Además, resisten bien los golpes, la humedad y los productos de limpieza más agresivos. Sin embargo, si buscamos una opción más económica, los platos acrílicos resultan ser una buena opción. Evitarán más de una caída y su resistencia está fuera de duda.




Por último, uno de los detalles que debemos tener en cuenta es que posea un patrón que evite caídas. Estos hacen que el pie se adhiera mejor a la superficie y limitan los efectos del agua. Aunque siempre podemos optar por una esterilla, sobre todo en el caso de que veamos que resbalamos más de lo deseable.

Ventajas de los platos de ducha


La ventaja que hace tan deseado y útil a un plato de ducha es que ocupa muy poco espacio. Es la mejor opción si vivimos en un piso pequeño, cuando buscamos darnos una ducha rápida y para ahorrar en el gasto de agua. La ducha en vez del baño logra ahorrar un 90 % de agua, lo cual hace que esté muy por encima de lo que nos puede ofrecer una bañera de toda la vida.

Junto a esto, los platos permiten un acceso más sencillo, sobre todo si los combinamos con una mampara de ducha de calidad. Son especialmente útiles para personas mayores o con movilidad reducida, ya que apenas tendrán que realizar esfuerzo para entrar en la ducha.



También destacan por ser un gran elemento decorativo, ya que pueden adoptar todo tipo de formas. Además, determinados materiales admiten distintos colores, por lo que esta ventaja tan solo aumenta. Son ideales para quienes amamos la decoración.

Conclusiones


Un plato para la ducha es un gran añadido a un baño. Te permite aprovechar mejor el espacio disponible, decorar y ahorrar agua; además, materiales como la piedra natural o el acrílico evitarán que resbales y mantendrán una seguridad que puede potenciarse con una esterilla o con un patrón en el plato que evite resbalones.

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