Trucos para refrescar los cuartos de baño en verano

Cuando llega la temporada estival es importante que realices algunos cambios en el hogar para que sea mucho más confortable. Cada una de las estaciones trae consigo varias modificaciones que harán más agradable el día a día. Para ello no hace falta un gran desembolso económico, sino que con unos simples trucos puedes estar preparado para las altas temperaturas.

El calor del verano obliga a aligerar y a refrescar la casa. Existen tres pequeños trucos básicos para llevar a cabo una modificación en el hogar de una manera económica. Uno de ellos es aportar detalles que sean de color. Cambiar los textiles y refrescar con plantas son otros de los trucos.

Estas tres recomendaciones son perfectas para toda la casa. No obstante, es verdad que los cuartos de baño son los lugares ideales para ello. Dado que es prácticamente obligatorio aguantar encerrados en casa el calor, hay que tratar que el espacio que proporciona un mayor relax se transforme en el spa de un hotel de vacaciones.

En este sentido, hay que intentar que la ducha de las mañanas o el baño relajante de última hora del día nos conduzcan a nuestro destino preferido de vacaciones.

Cambiar los textiles del baño

Un cambio de los textiles de los baños es básico con el cambio de las estaciones. Con el objetivo de tamizar la luz, es necesario un cambio de las cortinas espesas por visillos ligeros que puedan moverse con el escaso aire y así den una sensación de frescor.
También es importante cambiar la alfombrilla por una que sea de materiales naturales como, por ejemplo, el esparto o la rafia. Del mismo modo, se puede, directamente, prescindir de ella.
Del mismo modo, unas toallas que no sean tan pesadas evitarán la sudoración al poco tiempo de salir de la ducha y aliviarán, por tanto, nuestros baños.



Aportar detalles coloridos

El color es la clave para acompañar cada momento de la vida, e incluso para el estado de ánimo. Por ello, es importante hacerse con detalles para el baño en los que primen los tonos cálidos como, por ejemplo, los naranjas o rosas, un luminoso amarillo, los verdes brillantes con flores tropicales o un azul que haga recordar un día en la playa junto al mar.

Refrescar con plantas

No hay nada como la vida y el frescor que aportan las plantas. Se pueden poner en cualquier rincón como, por ejemplo, en las cercanías de las mamparas de baño para tenerlas bien a la vista. Lo ideal es que sean plantas que sepan soportar la humedad para que tengas que ocuparte de ellas lo mínimo.
Se trata de tres consejos muy sencillos y asequibles para los bolsillos. El verano será afrontado con otros ojos.