Consejos para disfrutar de una ducha relajante

Consejos para relajarte en la ducha

Hace años, cuando queríamos relajarnos, elegíamos un baño en casa. Pero los tiempos han cambiado y ahora muchos ya no disponemos de bañera porque, además de suponer un gasto de agua excesivo, resulta de difícil acceso cuando nos vamos haciendo mayores. En la ducha, especialmente con una mampara bonita, cómoda e inspiradora, puedes relajarte igual.

Consejos para disfrutar de tu ducha

Si quieres liberarte del estrés generado por las prisas y el ritmo de vida, consíguelo mediante una ducha de lo más reparadora. ¿Cómo puedes conseguirlo? Sigue estos sencillos tips.

Tómate tu tiempo

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que, si quieres relajarte en la ducha, debes dejar atrás el reloj y las prisas. Tómate tu tiempo, todo el que necesites, y no pienses en qué tienes que hacer después ni en la hora.

Crea un ambiente agradable

Evita la luz artificial y adorna tu baño con velas de olor, incienso, plantas y otros elementos de la naturaleza, como piedras... Contribuirá a relajarte incluso antes de entrar a la ducha. No te olvides de la música. Te va a venir bien para desconectar y liberar endorfinas, las hormonas de la felicidad. Busca música que te tranquilice (por ejemplo, sonidos de la naturaleza o música clásica).

Consejor para relajarte en la ducha

 

Productos relajantes

Hay muchos geles, espumas y aceites de baño formulados con ingredientes relajantes, como la lavanda, el romero, la mandarina o el azahar, los cuales son preciados para recuperar el equilibrio físico y mental.

Realízate un masaje

La ducha es un excelente lugar para realizarse un masaje y descontracturar músculos. Si no tienes quien te lo haga, puedes llevarlo a cabo tú mismo. Ayúdate de alguna esponja y del chorro de agua caliente de la ducha sobre hombros, cuello y espalda. También puedes realizarlo cuando termines, mientras te aplicas un bálsamo o crema corporal directamente sobre la piel húmeda para que la crema hidratante ayude a capturar y retener la humedad en la superficie y mantenga la piel sana.

No te olvides de la toalla o del albornoz

Hazte con una toalla o un albornoz de tejido muy suave y esponjoso para que, al envolver tu cuerpo, te sientas como si te estuvieran arropando. Además, elígelos en colores suaves o bonitos estampados. El blanco y el gris siempre son buenas elecciones.


Haz estiramientos

Si quieres volver a sentirte ligero, haz sencillos estiramientos. Eso sí, escoge los más adecuados para evitar no resbalarte en la ducha. Puedes, por ejemplo, bajar los brazos y tocar los dedos de tus pies con tus manos.

Evita el frío mientras te secas

La sensación desagradable de sentir frío cuando sales de la ducha puede contribuir a que pierdas la sensación de relax que habías conseguido en la ducha. Pon una pequeña estufa en el baño, pero lejos de la ducha, para evitar accidentes, y sécate dentro de ella durante un rato.

Ahora que ya sabes cómo relajarte en la ducha, no lo dudes. Y libera las presiones de un duro día de trabajo de manera sencilla.

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